viernes, 31 de agosto de 2012
primera prueba imagen1
Umberto Eco es considerado en la actualidad como el creador de
una síntesis de la moderna semiótica contemporánea. En 1980 escribe la novela “El nombre de la Rosa”, relato que se
desarrolla en el siglo XIV en siete días. En este relato, de crímenes y misterio
desarrollados en un contexto medieval religioso dentro de un monasterio,
constituyen una trama muy sólida y perfectamente semiotizada [1].
En esta novela se van describiendo, al mismo tiempo, hechos históricos, por
lo que algunos teóricos en la materia consideran que la novela no es una historia novelada sino una novela
histórica [2].

El tema central de la
novela es el totalitarismo de la verdad. Eco describe una sucesión de muertes
aparentemente sin explicación, en el marco de las luchas doctrinales de la Edad
Media (un tema erudito). El investigador, Guillermo de Baskerville, cual
detective moderno, descubre que todas las víctimas están interesadas en un solo
libro y mueren a causa de él. [3]
Esta novela, como veremos a continuación
con algunos extractos, es simultáneamente una novela de misterio y un misterio
semiòtico. El título sugiere muchas posibles interpretaciones basadas en la
compleja simbología de la rosa.
[1] Al decir semiotizada me refiero al manejo de la
triada que corresponde a cualquier teorìa de semiótica bàsica : un signo, un
conjunto de significantes y un significado, que en este caso ubica el contexto
de la historia de una manera magistral, pues incluye todos los aspectos
culturales que remiten a una época en la historia de la humanidad en
particular.
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